Si estás acá es porque te elegí...


Este es un espacio personal donde convergen pensamientos y creaciones, un poco de lo que soy, de lo que pienso, de lo que he vivido, de como veo el mundo...

El Blog está registrado y por consiguiente, salvo aclaración previa todo lo publicado me pertence
por lo tanto quedan prohibidas TODAS las reproducciones y difusiónes sin previa consulta y autorización.

Susana E. Buisson (Lakentsb)


sábado, 28 de noviembre de 2009

EL SUEÑO



Domingo  05:30 am.

Laura despertó sobresaltada, las sabanas revueltas y las almohadas en el suelo eran testigos silenciosos de otra de sus pesadillas.
Afuera comenzaba a amanecer lentamente, una brisa demasiado suave refrescaba apenas la casa de los calores estivales. Estaba sola ese fin de semana; Ian, su hijo de 8 años paseaba con el padre a unos cuantos kilómetros de allí, con suerte regresarían esa noche,  o a la mañana siguiente.
Miró el reloj y maldijo en voz alta, era Domingo, esas no eran horas para estar despierta.
Se levantó con rabia y recorrió la casa descalza, tomó un vaso de agua fría del refrigerador y miró por las ventanas: la calle estaba vacía, el barrio silencioso, todos dormían aun.
Volvió al dormitorio y cerró las cortinas de la ventana ,dispuesta a dormir unas horas más.
El sueño se repitió:

Una mezcla de casas, voces, imágenes de gente que no había visto en su vida  y sin embargo  sabia con certeza quiénes eran. 
Llamados telefónicos, una tumba, flores, ella llorando,  inclinada sobre una lapida de la que no veía el nombre…
Angustia. 
Un dolor punzante en el medio del pecho y  la mala noticia. Era terrible. Su madre la llamaba de madrugada y la sacaba de la cama para decirle que Pablo había muerto ese fin de semana.
Laura paralizada al principio creía que era una broma:

-“ mamá, ¿qué decís? ¿Cómo me vas a llamar a esta hora para eso?”-.
La voz pausada y grave de su madre, típica de las conversaciones serias y las malas noticias, insistía del otro lado 
-“hija, como voy a bromear con algo como esto?, me llamo el padre para avisarme, estaba llamando a todos los números que Pablo había guardado en su celular…”-.
 Laura incrédula, oscila entre la angustia y la desesperación.  Entonces, empieza a ver, mientras su madre le habla, lo que sucede como si fuera una película.  Solo que las imágenes son tan reales que por momentos trata de tocarlo, de gritarle, de detener lo que sucede, dándose cuenta a la vez  de que es un sueño del no puede cambiar ni un detalle.
La voz de su madre relata:

-“fue después de un partido de fútbol, volvió a la casa, se baño y se acostó a dormir, se ve que tomó las pastillas que tomaba siempre para poder dormir, no fue suicidio hija, fue el corazón, , no quería morirse hija, lo encontraron con los ojos abiertos, con el teléfono en la mano, tratando de pedir ayuda...no había nadie en la casa. ..
…lo lamento mucho hija…”
El  sueño continua como una película de terror
Laura llamando al padre de Pablo.  Laura  preguntando dónde lo enterraron para ir a llevarle flores. Laura  comprando un ramo de jazmines y rosas blancas. Laura caminando por un sendero de tumbas en un cementerio extraño, con los ojos nublados y el pecho cerrado por una angustia infinita…”

Se despertó gritando, los ojos empapados le muestran que de verdad lloró. Entonces, un sonido que parecía
 venir desde el fondo de su cabeza se vuelve mas nítido, es el teléfono de la casa esta sonando…
Temblando, con las piernas vacilantes y el corazón a punto de salirse del pecho, sale de la cama y se dirige a la cocina,  el identificador muestra el número de su madre, Laura, incrédula, mira el reloj: son las 5 y media de la mañana.
-"hola mama, ¿qué pasó que llamas a esta hora?"
 De repente todo empieza a darle vueltas, el tono grave y pausado de su madre le anticipa que se trata de algo serio. Antes de que su madre siga con rodeos intentando decirle porque la llama, Laura se adelanta:
-"¿es Pablo, no?" - cierra los ojos rogando que la respuesta sea otra, su madre tarda unos segundos en responder:
- Si hija, lo siento , si, pasó algo... mejor sentate si? Y te explico bien…
Laura se sienta mecánicamente, las piernas se le aflojan de a poco mientras escucha a su madre repetir palabra por palabra lo que ya escuchó en el sueño y comienza a ver como en una película los últimos momentos de la vida del hombre  que amó mas que a su propia vida.
Nuevamente es testigo de su muerte sin poder hacer nada para cambiar o detener lo que sucede,
hasta que todo se oscurece a su alrededor…

(continuará...)

Susana Buisson. Enero de 2009.

1 comentario:

Hueco continuo/vacíos ajenos dijo...

ATRAPANTE Susy, por favor seguí!!!!
"nuevamente es testigo de su muerte"